No más Yulianas en Colombia
No más Yulianas en Colombia

A propósito del tema presentó los siguientes apuntes sobre esta situación en el país.

  • El abuso sexual de los niños y niñas es uno de los problemas más graves que enfrenta la modernidad.
  • El abuso sexual pederasta tiende a comportarse homogéneamente en el planeta, sin importar las diferencias culturales, educativas, económicas, de género y de raza.
  • También son universales los patrones de comportamiento del agresor, los escenarios sociales en que ocurren, los abusos y las condiciones de no denuncia e impunidad.
  • Todos los estudios internacionales sobre el abuso sexual ubican en solo un 30% los casos  que son denunciados.
  • Eso quiere decir que si el Instituto de Medicina Legal registra en Colombia durante 2015 18.000 abusados, estamos hablando de que probablemente cerca de 60.000 menores de edad fueron victimas de ese crimen.
  • El abuso sexual afecta irremediablemente y de manera grave e irreversible el desarrollo emocional de los niños.
  • Nada puede ser tan terriblemente traumático para el resto de la vida de un menor como resultar abusado sexualmente.
  • Es además un delito capaz de fracturar,  otra vez gravísimamente, la estructura de las familias.
  • Una de las particularidades mas terribles de este crimen es que el 42.5% de los abusos sexuales son cometidos por padres biológicos.
  • Salvo un 17% aproximadamente de esos delitos es cometido por extraños de las victimas.   El resto porcentual incluye abuelos, tíos, hermanos, primos, etc.
  • Las diferencias estadísticas no son muy importantes, por  los perfiles homogéneos que se registran en todo el planeta.
  • En Colombia es posible que el porcentaje de agresiones pedófilas parentales sea mayor que la media universal, por la incidencia de la cultura patriarcal en la mayoría de nuestras regiones.
  • En cualquier caso la existencia de guerras civiles por mas de medio siglo podría producir niveles de abuso sexual a menores de edad sensiblemente superiores a los de otros países.
  • El costo social de la pederastia de los abusadores va mucho mas allá de las graves secuelas que ello provoca en las victimas, afectando gravemente esa importante célula social que es la familia.
  • El abuso sexual contra menores evidencia utilización del afecto, de la confianza, del parentesco y la manipulación familiares.   Es por así decirlo, una traición enorme a los lazos familiares.
  • Se que resulta impropio que me refiera al abuso sexual de menores como un crimen de lesa humanidad.  Pero lo es y de que manera.
  • Abusada por la relación asimétrica que se establece entre el adulto generalmente familiar de la víctima y ésta, es infame y niega la pertenencia a la condición humana.
  • Aunque los estados y las organizaciones multilaterales han redoblado esfuerzos para combatir, prevenir y sancionar el abuso sexual contra los niños, no hay duda de que el combate contra ese flagelo es todavía débil e insuficiente.
  • Los avances tecnológicos han facilitado a los agresores organizarse como un colectivo que cada día descubre nuevos nichos de impunidad.  Los agresores intercambian información tecnológica para burlar los controles.
  • Aunque el Estado mejora sus tecnologías para prevenir las agresiones y penalizar a los responsables, las estadísticas hablan de que a la fecha los abusos sexuales pederastas están en alza.
  • Hace falta en Colombia y en muchas otras partes de este planeta, una política eficaz contra los abusos sexuales, la pornografía infantil, la prostitución, la explotación de los niños, los homicidas de la inocencia.
  • Habría que anticipar el crimen.  Los abusos sexuales de menores son un crimen aun antes de que la acción punible haya logrado perfeccionarse.   La pornografía, el acecho tecnológico o físico de la víctima, las redes que todo lo facilitan, son crímenes en si y caminan hacia otros delitos.
  • De alguna manera muchas de las acciones que potencian el abuso material son delitos de autor.   No habría que esperar la consumación del crimen de acto para desatar la acción de las instituciones judiciales.
  • Propongo una conferencia internacional de expertos en Bogotá para imaginar nuevas y mas eficaces estrategias contra este crimen de genuina lesa humanidad.
  • No más Yulianas. No más atentados contra la vulnerabilidad de los niños.
Publicado: 2016-12-18
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